¿Que es el Sida?

El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) es una enfermedad que afecta el sistema inmunitario: hace
que el cuerpo se debilite y que no pueda combatir las infecciones. El causante del SIDA es el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Cuando una persona se infecta con el VIH, éste ingresa en el cuerpo, vive y se multiplica en los glóbulos blancos (células que, normalmente, nos protegen de las enfermedades). El VIH debilita el sistema inmunitario y deja al cuerpo sensible a las infecciones y a otras enfermedades, desde neumonía hasta cáncer.
Existen cuatro medios principales de infección: por relaciones sexuales (anal o vaginal); por contacto con sangre y productos sanguíneos, tejidos y órganos contaminados; por uso de agujas, jeringas y otros instrumentos cortantes contaminados; y por transmisión de madre a hijo durante el embarazo o el parto. Algunas personas temen que el VIH se transmita de otras maneras, por ejemplo, a través del aire, el agua o los insectos; sin embargo, no hay evidencia científica que justifique ninguna de estas creencias.

 

PROBLEMAS DE LA SALUD MENTAL RELACIONADOS CON EL VIH

Los problemas de la salud mental pueden affectar a cualquiera, pero las personas con VIH tienen más posibilidades de sufrir este tipo de problemas. Los sentimientos más frecuentes son angustia emocional aguda, depresión y ansiedad, que a menudo pueden acompañar situaciones adversas de la vida. El VIH además puede afectar directamente al cerebro y dañar la memoria y el razonamiento. Además, algunas drogas para tratar este virus pueden tener efectos secundarios que afecten la salud mental.

ANGUSTIA EMOCIONAL
Recibir un diagnóstico de VIH puede causar reacciones emocionales fuertes. Los primeros sentimientos de impresión y rechazo pueden convertirse en miedo, culpa, odio, tristeza y desesperanza. Algunas personas tambien piensan en suicidarse. Es comprensible que sientan que nadie puede ayudarlos y que sientan miedo a la enfermedad, a la invalidez e incluso a la muerte.
El apoyo de la familia y de los amigos puede ser de mucha ayuda en estos momentos, como así también la ayuda profesional. Si siente angustia emocional, es importante que hable sobre sus sentimientos. Tanto el médico como los amigos y los seres queridos informados y que le brindan apoyo pueden ser de ayuda. Recuerde que cualquier reacción emocional fuerte y duradera a un diagnóstico de VIH necesita algún tipo de asistencia.
La terapia siempre esta disponible para ayudar en estos casos.

DEPRESIÓN
La depresión es una enfermedad grave que puede paralizar a los que la sufren. Es dos veces más común en personas con VIH que en la población general. La depresión se caracteriza por la presencia de la mayoría o todos de estos síntomas: mal humor, indiferencia, dificultad para concentrarse, pérdida del placer en las actividades, cambios en el apetito y el peso, problemas para dormir, baja valoración personal y, posiblemente, pensamientos sobre el suicidio. Existen muchos tipos de tratamientos para la depresión, como el uso de medicamentos antidepresivos y diferentes tipos de psicoterapia, o terapia para “hablar”. Sin embargo, el médico o un profesional de la salud deben elegir el tratamiento con cuidado, de acuerdo con el estado físico y mental del paciente.

ANSIEDAD
La ansiedad es un sentimiento de pánico o temor que, por lo general, está acompañado de síntomas físicos como sudor, falta de aire, latidos rápidos, agitación, nerviosismo, dolor de cabeza y pánico. La ansiedad puede acompañar a la depresión o ser una enfermedad aislada; a menudo es consecuencia de situaciones que causan miedo, duda o inseguridad.
Cada paciente con VIH y cada experiencia de ansiedad son únicos y deben tratarse de esa manera. Hay muchos medicamentos que ofrecen un tratamiento efectivo y muchos remedios alternativos han demostrado ser útiles, ya sea solos o combinados con la medicación. Entre ellos se encuentran la relajación muscular, la acupuntura, la meditación, la terapia conductual cognitiva, los ejercicios aeróbicos y la terapia de grupos de apoyo.

USO DE SUSTANCIAS ILEGALES
El uso de sustancias ilegales es algo muy común entre los pacientes con VIH. Lamentablemente puede disparar y, por lo general, complicar los problemas de la salud mental. En muchas personas, los problemas de la salud mental estan presenten antes del uso de estas sustancias. Esto puede aumentar los niveles de angustia, interferir con el seguimiento del tratamiento y producir trastornos de la memoria y la capacidad para pensar claramente.
Es muy importante el diagnóstico y el tratamiento de un psiquiatra u otro médico calificado porque los síntomas pueden confundirse con los de un problema psiquiátrico y otros problemas mentales.

TRASTORNOS DEL CONOCIMIENTO
Los efectos directos o indirectos del VIH pueden afectar el funcionamiento del cerebro. Algunos medicamentos para tratar la infección por el VIH pueden causar complicaciones similares. En las personas con VIH o SIDA, estas complicaciones pueden tener un gran impacto sobre las actividades diarias y pueden disminuir mucho la calidad de vida. Entre los trastornos más comunes se encuentran los problemas motores cognitivos menores
relacionados con el VIH, el complejo de demencia relacionado con el VIH, el delirio y la psicosis. Algunos de los signos que indican un problema son: olvido, confusión, problemas de atención, dificultad para hablar o cambios en el habla, cambios agudos en el estado emocional o en el comportamiento, dificultad para caminar, debilidad muscular, lentitud para razonar y dificultad para encontrar las palabras.
Si aparecen los signos de cualquiera de estos problemas, debe consultar inmediatamente con un médico. Los nuevos tratamientos para el VIH, combinados con medicamentos psiquiátricos, pueden mejorar?? Revertir?? el delirio y la demencia, y mejorar ampliamente la cognición; sin embargo, se debe tener un cuidado especial para asegurar que las drogas no interactúen con los medicamentos para el VIH. La psicoterapia también puede ayudar a los pacientes a comprender su enfermedad y adaptarse a su nivel disminuido de funcionalidad.

CONCLUSION

La infección por el VIH, y el SIDA afectan todos los aspectos de la vida de las personas. Personas con el VIH y el SIDA deben adaptarse a su enfermedad crónica, que pone en riesgo la vida, y a los desafíos físicos y mentales correspondientes. A menudo enfrentan una gran cantidad de demandas emocionales, como estrés, ira, pena, desesperanza, depresión y trastornos cognitivos.
Si tienes alguna duda sobre la reacción suya o de un ser querido relacionada con un diagnóstico de VIH, o si deseas realizar alguna pregunta sobre los problemas mentales relacionados con el VIH/SIDA, discutelo con un médico o consejero. Existen tratamientos que pueden mejorar mucho la calidad de vida.
Dado que la infección por VIH y SIDA están relacionadas con varios problemas físicos, psiquiátricos y psicológicos, este tema no puede repasarse de manera suficiente en un resumen breve. Se recomienda a los lectores que consulten con un médico para recibir más información. Este resumen no pretende ser por sí solo una evaluación completa del VIH y SIDA.

Fuente de Información: American Psychiatric Association (APA)

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